Si alguna vez terminaste un amigurumi y notaste que algunos puntos quedaron más grandes que otros, que el relleno se ve entre los puntos o que la pieza tiene una forma diferente a la del patrón, probablemente el problema esté en la tensión del tejido.
La tensión es la forma en la que controlás el hilo mientras tejés y es una de las habilidades que más mejora con la práctica.
La buena noticia es que no necesitás tejer perfecto para hacer buenos amigurumis. Solo necesitás conseguir una tensión relativamente constante.
¿Qué es la tensión del crochet?
La tensión es la cantidad de fuerza con la que sostenés y trabajás el hilo mientras tejés.
- Si tejés muy flojo, los puntos quedan grandes y la trama puede abrirse.
- Si tejés demasiado apretado, puede resultar difícil introducir la aguja y el tejido puede quedar rígido o deformarse.
El objetivo es encontrar un punto intermedio que te permita:
- Formar puntos uniformes.
- Mantener una trama cerrada.
- Mover la aguja cómodamente.
- Mantener un ritmo constante.
¿Por qué la tensión es tan importante en los amigurumis?
En un amigurumi, pequeños cambios en el tamaño de los puntos pueden modificar bastante el resultado final.
Una tensión demasiado floja puede provocar que:
- Se vea el relleno.
- La pieza quede demasiado grande o fofa.
- Los puntos tengan tamaños irregulares.
- La figura pierda definición estructural.
Por otro lado, una tensión excesivamente fuerte puede hacer que:
- Sea muy difícil clavar la aguja en cada punto.
- La pieza quede dura o acartonada.
- Se deforme la simetría de la figura.
- Te duelan los dedos y las muñecas después de una sesión de tejido.
¿Cómo saber si estoy tejiendo demasiado flojo?
Hay algunas señales bastante fáciles de identificar.
Si podés ver claramente el relleno a través de los puntos, probablemente la trama esté demasiado abierta.
También puede ocurrir que el amigurumi tenga una apariencia agujereada o que la pieza sea considerablemente más grande de lo esperado.
En ese caso, podés probar utilizando una aguja 0.5 mm más pequeña o ajustando suavemente la tensión del hilo sobre tus dedos.
¿Y si estoy tejiendo demasiado apretado?
También es común irse al extremo contrario por miedo a que se vea el relleno.
Si te cuesta introducir la aguja en cada punto, sentís demasiada tensión en las manos o el tejido se vuelve extremadamente rígido, probablemente estés apretando demasiado.
No hace falta luchar contra el hilo. Probá aflojando ligeramente la tensión y buscando un movimiento más fluido y relajado.
💡 Consejo: Si después de unos minutos sentís las manos rígidas o doloridas, no es una señal de que estás "tejiendo mejor". Es una señal clara de que estás apretando en exceso.
¿Cómo mejorar la tensión paso a paso?
La tensión mejora principalmente con práctica y repetición, pero estos hábitos aceleran el proceso:
1. No aprietes el hilo conscientemente
Al principio es normal querer controlar cada milímetro. Con el tiempo, buscá que el hilo se deslice suavemente entre tus dedos guías.
2. Mantené un ritmo constante
Los movimientos acelerados o frenéticos hacen que la tensión varíe. Buscá un ritmo pausado y parejo.
3. No cambies constantemente de aguja en el mismo proyecto
Si estás haciendo una prueba o tejiendo un muñeco, mantené el mismo grosor de hilo y la misma aguja durante todo el proceso para notar la evolución.
4. Practicá puntos bajos en plano o espiral
El punto bajo es la base de los amigurumis. Tejer una muestra de 10 vueltas te ayuda a entrenar la memoria muscular antes de empezar una pieza compleja.
5. Observá tu tejido
No te concentres únicamente en terminar la vuelta. Mirá los puntos: ¿tienen el mismo tamaño?, ¿la trama es uniforme?, ¿mantiene la forma?
¿La aguja influye en la tensión?
Totalmente.
La elección del número de aguja respecto al grosor del hilo es determinante:
- Aguja más grande: Puntos más abiertos y tejido más elástico.
- Aguja más pequeña: Puntos más compactos y trama más cerrada.
Por eso en amigurumi solemos elegir agujas de 2.0 mm a 3.0 mm para hilos de algodón semi-grueso, un número menor al recomendado por los fabricantes para prendas de vestir.
Revisá nuestra guía de materiales para hacer amigurumis para saber qué combinación aguja-hilo funciona mejor.
¿Qué pasa si mi tensión cambia durante el proyecto?
Es completamente normal. Muchas veces tejemos más apretado al inicio por la concentración y nos relajamos a medida que avanzamos (o viceversa).
Para evitar que una pata quede más grande que la otra:
- Tejé las piezas simétricas (brazos, patas, orejas) en la misma sesión si es posible.
- Hacé pausas para relajar las muñecas.
- Contá siempre los puntos y vueltas para no compensar tensión con puntos extra.
El relleno también influye en la apariencia final
Incluso con una tensión adecuada, la forma en que rellenás la figura influye:
- Demasiado relleno: La pieza se estira por dentro y abre los puntos hacia afuera.
- Muy poco relleno: La pieza queda blanda, arrugada o pierde su forma al manipularla.
Rellená de forma gradual utilizando pequeñas cantidades de vellón bien distribuidas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se ve el relleno de mi amigurumi?
Generalmente ocurre porque la trama está abierta por usar una aguja demasiado grande para el grosor del hilo, por tejer muy suelto, o por rellenar en exceso.
¿Tengo que tejer muy apretado para hacer amigurumis?
No. Necesitás una trama cerrada pero sin forzar los dedos ni deformar la aguja.
¿Qué aguja usar si tejo muy flojo?
Reducí medio número el tamaño de tu aguja de crochet (por ejemplo, pasar de 3.0 mm a 2.5 mm).
¿La tensión mejora con la práctica?
Sí. La memoria muscular y el control del hilo se automatizan con cada proyecto completado.
La práctica hace al punto
No existe un truco mágico instantáneo: al principio es normal tener puntos de tamaños irregulares.
Con paciencia y repetición, tus manos aprenderán a deslizar el hilo de forma armónica.
Seguí aprendiendo con nuestras guías sobre cómo hacer un anillo mágico, cómo hacer aumentos y disminuciones o descubrí proyectos en nuestros packs de patrones.
No busques tejer perfecto. Buscá tejer parejo. 🧶
